viernes, 24 de septiembre de 2010






                                LIVIA HIDALGO



La humanidad entorpece su esqueleto de pájaros

                                ***

El sol se ha puesto en la ventana.
Y es el río de tu sangre que me salva
de la sangre del río que me ahoga.
(hay que olvidar la noche para habitar el mundo)

                                ***

He venido a mostrar la luna en paredes desérticas.
He venido a abrir la cerradura de las jaulas
                                                          con los dientes.

He venido a sustraer de las cavernas
su contenido de piedras.
Quizá no tenga más goce que este orgasmo de palabras.
Quizá no tenga más hijos que los hijos de la espera.
Quizá no tenga más razón
que la de la muerte.

                                 ***

aguijones salvajes
astillan
nidos y plazas y calles

siento
fustigada
mi inocencia de barro

                                 ***

El mar es una fotografía opaca
       que niega tu rostro.

Escribes
esquirlas como quien templa
      los aceros para la propia hoguera.

No hay patria para emular una condena
sólo serpientes de agua bajo la luna.

Desde los postigones de la barca
te llamo a la deriva
y en la escollera el viento castiga.

No hay nombre
sólo voracidad por tu nombre
en este mar inmensamente verde.

                             ***

Soy el monstruo mudo
el de la máscara que disuelven las aguas

pero no habrá juez ni ley
para tu muerte a bocanadas

Somos
una mancha de sombra
           en un cuadro invisible.

                                         ***

saltar desde el puente
hacia alguna red en esta leva de mar

y hallarte.

Con mi boca de lobo destrozar
las larvas del pulpo que te traga

para significarte.

Y por fin, perderte

porque madre, yo sueño pájaros

invento pájaros
en una lengua que no es tu lengua
      para crearte.


Obra: Vista de Delft, Vermeer.

No hay comentarios:

Publicar un comentario