viernes, 24 de septiembre de 2010

    
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             SUSANA AREVALO


Háblame de Hyeronimus Bosch

Dijiste:
La perturbación choca con el misterio.
Los desiertos existen porque hubo seres desalmados.
La muerte te atraía como la luna a las mareas.
La esperabas con los labios apretados:
lo último es ser sentimental.
Me diste para andar a ciegas,
la imagen de la huida, el hambre.
Oh, tú no amas sino lo que es perpetuo.
El espejo en el que me convierto para mostrar
lo más recóndito de ti, lo que ignoro de ti, lo que subyace.
Me condenaste al Purgatorio.
Sólo estoy con ánimo para la locura.
Háblame de Hyeronimus Bosch.
Háblame de la extracción de la piedra de la locura.
Háblame de lo maravilloso que está uncido a lo siniestro.
Háblame, en el lavabo o en el ágora,
sobre la hierba o en el cieno.
Llámese brezo o zarza,
cierzo o tempestad, ardor o beatitud.
Pero háblame
siempre que pueda deleznarme
afiebrada como estoy
derrumbándome
Literatura.




      Dédalo

todo ir es un retrodecer, un ir
a parte alguna, un naufragar
un rodearse de cosas
que no son vos ni yo, que se deshacen.
Todo ir es un crisparse.
Toda experiencia es una fluctuación.
Un acudir a un conciliábulo de sombras.
Si vacilar es oscilar inevitable, inagotablemente.
De zarza en zarza
de madonna en madonna.
La iniciación es la carne
perfumes frotados sobre la piel.
Si tenebroso es tu perfil.
Si atribulado mi corazón.
De ópalo en ópalo
de vicio en vicio
de tatuaje en tatuaje
el exilio recorre cada palmo de vos.
Perlas de sudor ruedan por los labios
convertidos en lumbre, en espesor.
Los lobos aúllan
las campanas tocan a rebato.
Loor y beatitud




        Bajorrelieves

                         VIII

En la orgía
conoció al hombre vestido de
mujer.
Rehusaba creerlo.
Perfumó los lóbulos de sus orejas
las sienes
con esencia de rosas.
Parecía tan poco, tan poco
una pizca de somnolencia.
El espectro de una
punzada.
Una pizca de repulsión.
Con o sin brusquedad
hasta el miedo es
agonía. Un sabor
ligeramente ácido
en la boca.
Como afiebrada
sin saber adónde ir.


               X

Dormita en su bañera
de peltre
con patas de león.
Adora los retruécanos.
Digamos
que tiene algo de Hamlet.
Iba y va
de decepción en decepción.
Viene de lo informe
y va a lo informe.
Entre una alucinación
y otra.

Ese olor a hashish: es Aghone.
Ese olor a heliotropo: es Aghone.

Es un entrecuzarse de sueños
es una sensación física:
es Aghone.


OBRA: Juan de Zurbarán. Naturaleza muerta con fruta y jilguero,
hacia 1639-1640

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