miércoles, 2 de noviembre de 2011



          DANIEL SALZANO












Salzanitos


Mis hijos serán trompetistas, o no serán nada,

les prohibo cirujanos, arquitectos,
mucho menos banqueros, hombres de la Bolsa. Serán trompetistas, maravillas desde chicos
en el zapato de Reyes, la corchea;
en el otro zapato el de las fuccias.
Después les compró la bolsa la vida,
les doy almanaques de caballos,
les compro aparatos con cosquillas.
Los pongo contra el cielo,
les explico de Dios y de Louis Amstrong.
Mis hijos serán descalzos, errabundos detenidos, palpados de uno o más amores,
Hm! les encontrarán, es claro, la trompeta.
Andarán por tío vivos con palabras giratorias, tendrán amigos, enemigos, ex amigos.
Tendrán que empeñar su palabra, su café,
"pero no empeñarán nunca su trompeta", les diré, "pues una trompeta, es una trompeta" ...
Les regalaré una gamuza de gamuza ...
Les haré escribir "bis" en los retretes
Eso haré, eso serán ...Y aquí va mi testamento:
Les dejo un repertorio de tristezas,
úsenlo ... sólo de vez en cuando.
El día de mi muerte vayan todos al entierro;
lleven sacos colorados, lleven la trompeta;
toquen "Rosa", "Madreselva" ...
o algœn otro blues ...
Pero, cuidado, lleven las bufandas: en los cementerios se muere de amor y frío ...
Y yo los amo tanto ... !!!



Ando bien



De amigos ando bien / Supongamos que estoy en un bar / rodeado de sillas/ ¿Qué hora tiene mozo? / Son las once y diez / ¿Qué hora tiene mozo?/ Son las once y veintitrés / De amigos ando bien / pero son las doce menos cinco / y las sillas siguen vacías.


De libros ando bien / en eso las cosas no han cambiado/ sigo calentándome / con libros / debajo de las sábanas / Estoy esperando / ir al psicoanalista / para darle mi opinión: / duermo con libros / doctor / porque soy un niño / de sesenta años / que le teme a la ignorancia .


De penas ando bien / las penas se meten en la vida / a una cierta edad / y van aumentando de peso / Cuando digo que de penas ando bien / quiero decir que me usan el champú / el teléfono / y me ocupan el sillón / como Clint Eastwood / con las botas encima de la mesa.


De penas ando bien / y de lluvias / también / Podría describir / con lujo de detalles / cómo quedan las botas de la pena / después de pisar el agua de la lluvia / Ando bien / en serio / ando muy bien.


De sueños ando bien / cuando no sueño que reparto besos al voleo / es que viene el chico de La isla del tesoro y me pregunta no se qué cosa / quiero decir que de pibes ando bien / De penas ando bien / Y de ausencias : / en el diario busco la página de los muertos / y paso la yema del pulgar / sobre las palabras / y las fotos.


De fotos ando bien / Tengo una de Orson Welles / otra del Pato Donald / y una del año 1983 / en la que salgo / después de las elecciones / levantando los brazos / oé oé oé / Del corazón en cambio / no ando bien / me parezco al cieguito / que vende lotería / en la puerta de Barujel / tengo el 77 / los puñales / tengo el 18 / la sangre.




Me gusta llorar



No me gustan los gritos / Ni los tipos que hablan por teléfono en el bar y se echan para atrás diciendo ¿me escuchás? / Me gustan las palabras / Me gustan los nombres:/ Ambrosio Olmos / Fino Pizarro / Osmar Maderna / Argentino Peñarol.


Otra cosa que me gusta es el corazón / El corazón de los elefantes mide cincuenta por cincuenta / el de los gorilas está rodeado por unos surcos que lo envuelven / como un matambre / son los famosos llamados de la selva / Me gusta mi corazón tal como lo radiografiaron / en el Hospital Italiano / en 1978 / parece el puño de un niño / enojado.


En una película / BODAS REALES / Fred Astaire / se levantaba se bañaba se secaba con la toalla / ponía un disco / empezaba a bailar / y cuando terminaba / ya sabía qué camisa / debía ponerse/ Fred Astaire es otro nombre / que me gusta mucho.


No he visto nada más hermoso que un niño dormido / No he visto nada más hermoso que KING KONG / la versión de 1933 / me gustaría encontrarlo alguna vez / y preguntarle si valió la pena amar hasta morir / Acabo de advertir que las películas que más me gustan son en blanco y negro : / El BUSCAVIDAS / EL HOMBRE QUE MATO A LIBERTY BALANCE / y una que vi en el salón de actos de Unione e Fratellanza: un padre y un hijo / robaban una bicicleta.


Me gusta llorar/ y las mujeres que lloran / Me enamoré de una lágrima propiamente dicha / asomada a los ojos de mi mujer.


¿Han escuchado alguna vez a Bix Beiderbecke? / Cuando Bix tocaba / las chicas comenzaban a bailar / y desaparecían en el aire / A veces me peino como él / y salgo a caminar con el diario enrollado debajo del brazo/ Así llevaba él la trompeta Me gusta / Beiderbecke.


Cada vez que veo una revista vieja le paso la mano por la tapa / En la del Rayo Rojo salía Colt Miller / en la del El Gráfico salía Pedro Salas / y en la de Radiolandia salía Amelia Bence / De grande me hubiera gustado ser como Armando Bó / y tener una novia como Gene Tierney / ¿Es verdad lo que andan diciendo por ahí Gene Tierney que te has muerto?


Odio subir escaleras / estar solo / y perder al ping pong.


Y ahora / hablemos de sexo / Hacer el amor contra la tapia del colegio de las hermanas / con la luna ahí nomás / eso me gustaba.


Me gustaría robar la foto de César Vallejo fumando en París que tiene la Biblioteca Nacional / Me gusta fumar / Me gusta París.


Hay veces que pienso en el pasado y no sé si me gusta o no me gusta / ¿A quién no le gusta tomarse un cafecito en la vereda del Sorocabana ? / El Sorocabana es un bar que me gusta mucho / Una vez estaba solo / en la vereda del bar / y empecé a llorar / Pero eso ya lo dije / me gusta llorar / y odio estar solo.




Maldita sea



Todas las noches / al dar las nueve / se sienta solo / a ver la tele.

Unas papitas / unos palitos / bastante whisky / pocos cubitos.
Le da lo mismo / cualquier programa / lo que no quiere / es irse a la cama.
Hace unos días / que lo ha dejado / le sobra cama / por todos lados.

Todas las noches de mal en peor / ella se ha ido / maldita sea / cuánto dolor.


Qué cosa extraña / los sentimientos / te hacen pedazos / en un momento.

Mucho desorden / sombra de barba / cincuenta puchos / soberbia parva
No está en el baño / ni en la terraza / no está en ningún / lugar de la casa.
Quedan retratos / y algún vestido / pero no hay caso / ella se ha ido.

Todas las noches de mal en peor / ella se ha ido / maldita sea / cuánto dolor.


Todas las noches / al dar la una / camina un rato / bajo la luna

A esa hora /no hay mucha gente / solo unas locas / fosforescentes
Nadie lo mira / no mira a nadie / cierra los ojos / cruza las calles
Probablemente / si la encontrara / le haría todo / no haría nada.

Todas las noches de mal en peor / ella se ha ido / maldita sea / cuánto dolor.


Cuando regresa / de madrugada / vuelve a la casa / llevando nada

Igual que cuando / dieron las nueve / se sienta solo / a ver la tele
Dan una muda /con Greta Garbo / la mira un rato / sigue de largo

Le da lo mismo / cualquier programa / lo que no quiere / es irse a la cama.


Todas las noches de mal en peor / ella se ha ido / maldita sea/ cuánto dolor.




Correte



Bueno / ahí estaba yo / muy drammmmático / explicándole al médico / que cada vez que ponía un acento / o doblaba el codo para tomar un cafecito / sentía que una mano negra / me apretaba / la garganta / Me dieron un par de genioles / me dijeron que estaba muy nervioso / y diez minutos más tarde / realizaba mi primer viaje en ambulancia.


Las ambulancias españolas / están pensadas de tal manera / que si uno gira la cabeza / puede ver la ciudad / a ciento ochenta kilómetros por hora / Cuando pasamos frente al Roxy / me acordé de una película en la que Kirk Douglas / tocaba la trompeta / al final / cuando escuchaba la sirena de la ambulancia / decía / oh shit / esa es la melodía que buscaba.


Cuando era chico me gustaba imaginar / que sería gaucho / dibujante / combói / pero jamás pensé que acabaría / con las rodillas cubiertas por una frazada marrón / Los demás enfermos tenían frazadas azules / pero a mí me había tocado la más fea / Tuve que firmar un formulario / al apoyar la birome en el papel / sentí que la mano negra / me apretaba / oh shit.


Cuando vi mi corazón / en una radiografía / sentí ganas de llorar / era precioso / como el puño de un niño cerrado / o el de un boxeador de peso gallo / un lugar ideal para esconderse / y fumar / Era un buen título para una buena canción : / Flor de corazón / Pero antes de escribirla / tenían que operarme.


Lo peor / era imaginar que debajo de la cama estaba la mano negra / Lo mejor fue cuando mi mujer / se escondió en el placard / esperó a que se apagaran las luces / y después se metió conmigo en la camilla / correte dijo / no cabíamos / al día siguiente me operaban / correte me dijo / cupimos / cabimos.


Probablemente Kirk Douglas viva / todavía.




Eso me mata



De todos los mozos / del Sorocabana / el que mejor hacía los licuados / era el primero de la izquierda / un tipo con uñas de guitarrista / que pelaba las bananas / como si estuviera trasplantando un corazón.


Únicamente observando / muy atentamente / podías advertir que ponía la misma cantidad de hielo picado / y azúcar / que todos los demás / pero que tenía una técnica distinta / para pulsar el arranque: / en lugar de llevar el botón / del 0 al 1 / y del 1 al 2 / lo colocaba de un saque / en un punto que directamente no existía / una especie de 1,781226/ que mantenía con la mandíbula tensa / y el brazo flexionado / como si llevara un revólver en la axila.


Todo esto lo veía / con la punta de los pies / apoyados en el estribo de la barra / asomado a la altura del metal / del mostrador.


Con el mismo hielo / y la misma leche / con que los demás sacaban un vaso / él sacaba un vaso y medio / lo acomodaba sobre una servilleta de papel / y te decía / servido caballero / Eso me mataba.


Hay una etapa en la vida de los hombres / en la que uno no sabe / ni qué hacer/ ni qué decir/ Bueno /en esa etapa / es muy importante / que te digan caballero.


Hay tipos que comprenden todo / aunque su único trabajo / sea licuar bananas / con leche / Hay tipos / en cambio / que nunca comprenden nada.


Muchas veces / al comenzar a escribir una crónica / pienso que puede haber un chico / observándome / con la punta de los pies / apoyados en el estribo del estaño / Siempre y cuando consiga llegar / y mantenerme / en el 1,781226 / no hay ninguna diferencia / entre escribir una buena crónica / y preparar un buen licuado.


Ese momento de la profesión / es el que verdaderamente me mata / caballeros.




La felicidad



La primera vez que fui feliz / tenía siete meses / y una mujer / que no conozco / me pasaba el dedo por el filo de la cara / al mismo tiempo que me hablaba / No entendía lo que decía / pero la escuchaba / No era lo mismo que cuando me arrojaban / como una pelota / Estaba bien sujeto / Estaba bien querido / La felicidad olía a lejía / y a colonia de la Casa Gesell.


La segunda vez fue cuando trajeron a Silver / el caballo de El Llanero Solitario / y lo instalaron a orillas del Suquía /debajo de una carpa / El caballo estaba embalsamado/ pero si cerraba los ojos / mientras le pasaba la mano por el pelo / apenas se notaba / La felicidad costaba un peso / Un peso la entrada.


La tercera fue la vez que vi de espaldas / a mi papá y a mi mamá / sentados / después de almorzar/ en la cocina / El llevaba puesto su famoso anillo de ferrocarrilero / y ella lo tenía de la mano / Las ollas / al fuego / murmuraban / La felicidad era tan fugaz / como las burbujas que subían y bajaban / a lo largo de un sifón / azul / de Egea y Sánchez.


A veces / en la Plaza España/ saco una moneda / la tiro para arriba / y digo si sale cara voy a ser feliz / pero la moneda no cae / borda el aire / rebota / se atasca/ se bifurca / y después corre / a lo largo de Chacabuco / Ustedes saben cómo es esa bajada / La felicidad es un racimo de palabras / y después se acaba.